El presidente del CAC considera que hay que adaptar la ley audiovisual catalana al nuevo marco normativo europeo y a la nueva realidad audiovisual

  • La Comisión Europea, el Parlamento Europeo y el Consejo Europeo llegaron la semana pasada a un acuerdo sobre el texto de revisión de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual
     
  • La nueva Directiva incluirá plataformas como YouTube y los contenidos audiovisuales de redes sociales, como Facebook
     
  • Uno de los objetivos de la revisión es disponer de herramientas para proteger a los menores de contenidos perjudiciales y luchar contra el discurso del odio en los diferentes soportes audiovisuales
     
  • La normativa obligará a los servicios de vídeo a la carta a incluir una cuota mínima del 30% de obra europea y abre la opción a la obligación de financiar producciones europeas

El presidente del Consejo del Audiovisual de Cataluña, Roger Loppacher, considera que habría que adaptar la ley audiovisual catalana al nuevo marco normativo europeo, que en los próximos meses incluirá a las plataformas de intercambio de vídeos como YouTube, así como los contenidos audiovisuales de las redes sociales, como Facebook. Loppacher considera que la ley audiovisual catalana, aprobada en 2005, debería adaptarse a la nueva realidad social y tecnológica.

Roger Loppacher ha hecho estas declaraciones una vez se ha hecho público que el Parlamento Europeo, la Comisión Europeo y el Consejo Europeo consensuaron el 6 de junio un texto común sobre la revisión de la Directiva de servicios de comunicación audiovisual, aprobada en 2010. El acuerdo político entre las tres instituciones conlleva que el texto de la revisión se haya aprobado de facto, a la espera de las necesarias aprobaciones formales en sede parlamentaria europea y por parte del Consejo Europeo.

La nueva Directiva será formalmente adoptada en otoño de 2018 y, una vez publicada en el diario oficial, los estados miembros tendrán 21 meses para transponerla a las respectivas legislaciones estatales.

En opinión del presidente del CAC, tanto los cambios normativos que finalmente se han adoptado en el texto de la propuesta de revisión de la Directiva, como los notables cambios que en la última década se han producido en la realidad social con respecto a los nuevos hábitos de consumo, especialmente entre los más jóvenes, aconsejan actualizar lo antes posible la ley marco del audiovisual catalán.  

La nueva Directiva amplía su ámbito competencial respecto a los medios sujetos a la normativa. Así, se mantienen los medios previstos en la directiva vigente, como la televisión tradicional y los servicios de vídeo a la carta, mientras que se incluyen nuevos, como las plataformas de intercambio de vídeos.

Ello implica que servicios como YouTube estarán sometidos a la nueva Directiva, como también lo estarán los contenidos audiovisuales de las redes sociales, como Facebook. En cambio, las webs de los periódicos no estarán incluidas, excepto determinados apartados que muestran vídeos. Por otra parte, el uso ocasional de vídeos en páginas web, blogs o portales de noticias estará fuera del ámbito competencial de la nueva Directiva.

La nueva obligación para las plataformas de intercambio de vídeos será proteger a los menores de edad de los contenidos perjudiciales, de modo que podrán establecerse medidas de restricción. También se deberá proteger al público en general de la incitación a la violencia o al odio, así como del contenido delictivo, como la incitación a cometer actos terroristas, la pornografía infantil, el racismo o la xenofobia.

Para implementar estos objetivos, la nueva Directiva propone la vía de la corregulación, que se implementaría mediante mecanismos tales como los sistemas de denuncia a las plataformas por parte de los usuarios, la verificación de la edad, la calificación de los contenidos por parte de los autores y el control parental.

Impulso a la obra europea

En relación con la promoción de las producciones audiovisuales europeas, la televisión tradicional seguirá con la obligación de emitir al menos un 50% de producción europea. La novedad se encuentra en los servicios de vídeo a la carta, como Netflix, que actualmente ya tienen ciertas obligaciones, que la nueva Directiva clarifica, en el sentido de obligar a estas empresas a garantizar que al menos el 30% de su catálogo sea de producción europea, además de asegurar que tenga una buena visibilidad, es decir, que haya una prominencia al mostrar las ofertas.

En la misma línea de impulso a la obra europea, la nueva Directiva clarifica la imposición de contribuciones financieras a los proveedores de servicios para la producción y la adquisición de derechos de obras europeas. Esta sería una medida que debería determinar cada Estado miembro y no una obligación comunitaria.

En cuanto a la publicidad, la nueva Directiva prevé un equilibrio entre la protección de los consumidores, especialmente de los menores de edad, y un sistema más flexible para los emisores tradicionales de televisión, que les permitirá adecuarse a la nueva realidad del mercado. En concreto, las nuevas normas prevén fortalecer las restricciones para emisiones comerciales dirigidas a los menores en relación con comidas y bebidas poco saludables. La publicidad de tabaco seguirá prohibida, mientras que la de bebidas alcohólicas será más restrictiva en cuanto a los menores, si bien cada Estado miembro podrá modular al alza las restricciones, hasta llegar a la prohibición total.

Por último, la nueva Directiva incluye el requerimiento a los estados miembros de disponer de autoridades reguladoras del audiovisual. Dichas autoridades deberán ser plenamente independientes de los respectivos gobiernos o de cualquier otro poder público o privado, y deberán ejercer su labor de forma imparcial y transparente, en particular, en ámbitos como el pluralismo, la diversidad lingüística y cultural, la protección de los consumidores, la accesibilidad de los contenidos, la no discriminación y la protección de la libre competencia.