El CAC presenta una denuncia contra 7 contenidos en internet que promueven la anorexia y la bulimia ante la Agencia Catalana del Consumo
- El Consejo actúa al amparo del decreto ley del Govern aprobado recientemente que modifica el Código de consumo de Cataluña y que prevé multas de hasta 100.000 euros a las webs, los blogs y las redes sociales que hagan apología de los trastornos de la conducta alimentaria
- Los contenidos denunciados organizan “carreras de kilos”, explican estrategias para ocultar el trastorno a la familia y banalizan las conductas autolesivas
El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) ha presentado una denuncia ante la Agencia Catalana del Consumo (ACC) contra 7 contenidos en internet que promueven la anorexia y la bulimia. Es la primera vez que el CAC presenta una denuncia sobre este tipo de contenidos ante el Govern y lo hace al amparo de un decreto ley del Govern que modifica el Código de consumo de Cataluña y que prevé multas de hasta 100.000 euros a las webs, los blogs y las redes sociales que hagan apología de los trastornos de la conducta alimentaria.
Estos 7 contenidos hacen un uso habitual y reiterado de conceptos como “princesa” o “amigas Ana y Mia” e incitan a prácticas contrarias a la salud, como dietas y hábitos alimenticios no saludables, conductas purgativas, ingesta de medicamentos y conductas autolesivas o suicidas. Asimismo, presentan elementos de creación de identidad grupal, como los discursos positivos sobre los trastornos de la conducta alimentaria, el apoyo a las personas que los padecen para que persistan en sus prácticas, la organización de “carreras de kilos” y las estrategias para ocultar el trastorno a la familia.
El Consell Executiu aprobó, el pasado 22 de enero, el Decreto Ley 2/2019, que modifica el Código de consumo de Cataluña, a fin de dotar a la Generalitat de un marco legal para perseguir y sancionar los contenidos que hacen apología de los trastornos de la conducta alimentaria en internet.
El decreto se aprobó de acuerdo con lo prescrito en el artículo 28 ter de la Directiva 2018/1808/UE del Parlamento Europeo y del Consejo, que modifica la Directiva 2010/13/UE, sobre la coordinación de determinadas disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los estados miembros relativas a la prestación de servicios de comunicación audiovisual.
Con este decreto ley, el Govern dio cumplimiento al compromiso suscrito de luchar eficazmente en este ámbito, fruto de los trabajos de la Mesa de Diálogo para la Prevención de los Trastornos de la Conducta Alimentaria, que puso de manifiesto la necesidad de adoptar medidas de protección y prevención ante la información potencialmente perjudicial presente en internet sobre trastornos como la anorexia o la bulimia.
Esta modificación del Código de consumo permite a la Generalitat vigilar, investigar y, en su caso, sancionar a las empresas, plataformas y servicios digitales que, aunque tienen conocimiento de la existencia de este tipo de contenidos, no llevan a cabo acciones para eliminarlos. De este modo, se amplía la responsabilidad a los intermediarios de las redes sociales, que pasan a ser responsables de difundir estos contenidos.
El incumplimiento de estas obligaciones supondrá una infracción grave del Código de consumo, que podrá sancionarse con multas de hasta 100.000 euros.
El regulador audiovisual catalán ha elaborado hasta ahora dos informes sobre contenidos en internet que promueven la anorexia y la bulimia. El primero, del año 2015, detectó 15 blogs sobre esta problemática. El CAC y el Departamento de Salud presentaron una denuncia conjunta ante la Fiscalía Provincial de Barcelona por un eventual delito de lesiones. La denuncia se archivó, dado que, según indicó la Fiscalía, el ordenamiento jurídico español no recoge el delito de apología de la anorexia y la bulimia.
El segundo informe se realizó en 2017 y en este caso se detectaron 16 contenidos de riesgo sobre los trastornos de la conducta alimentaria. En esta ocasión, el CAC se dirigió a las empresas proveedoras, que respondieron con la eliminación, en el plazo de tres semanas, de 14 contenidos.
Ahora, una vez aprobado el decreto del Govern, que abre una nueva vía de actuación, el CAC ha constatado que de los 31 contenidos detectados originalmente todavía son visibles un total de 7. El resto ha desaparecido porque los proveedores los han eliminado a raíz de la denuncia del CAC, por decisión de los propios autores o porque han cambiado de dirección.