El presidente del CAC pide un mayor compromiso a las plataformas de internet para combatir la desinformación
- Roger Loppacher considera que el Código de autorregulación aprobado en 2018 fue un primer paso positivo contra la desinformación, pero afirma que hay que aplicar las nuevas medidas propuestas por la CE para endurecerlo, así como aprobar lo antes posible la Digital Service Act
- La Comisión Europea publica unas directrices para reforzar el Código de buenas prácticas en relación con las fake news, con propuestas como desmonetizar la desinformación y mejorar el control de los bots y de las cuentas falsas
- La Comisión pide también capacitar a las personas usuarias para que sepan identificar la desinformación. El CAC impulsa el programa eduCAC, que tiene por objetivo fomentar el espíritu crítico de la ciudadanía
- El CAC, que empezó a analizar la desinformación en el entorno digital en 2018, ha elaborado siete informes sobre fake news en las plataformas y en las redes sociales
El presidente del Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC), Roger Loppacher, ha pedido a las plataformas de internet un mayor compromiso para combatir la desinformación y para garantizar la libertad de expresión. “La desinformación, y ello se ha hecho evidente en esta crisis sanitaria, puede suponer un serio riesgo para las personas, de modo que necesitamos compromisos más firmes por parte de las plataformas en línea, con medidas como, por ejemplo, la desmonetización de la desinformación o la mejora del control de los bots y de las cuentas falsas”, ha dicho.
Así, Loppacher ha apoyado la propuesta de la Comisión Europea para reforzar el Código de buenas prácticas en materia de desinformación aprobado en 2018 y que ahora se quiere modificar para combatir con mayor eficacia las fake news.
“El Código fue un buen punto de partida, pero se ha demostrado insuficiente. Es necesario, por una parte, un mayor compromiso de las plataformas. Es por ello que celebramos esta propuesta de refuerzo del Código aprobada por la Comisión, porque es ambiciosa y se focaliza en puntos clave, como la mejora del acceso de los datos por parte de los investigadores, el fomento del fact-checking y, en general, el fortalecimiento de la monitorización de contenidos”, ha dicho.
El presidente del CAC ha añadido que la segunda línea de actuación necesaria para luchar contra la desinformación será la aprobación de la Digital Service Act (DSA), el proyecto impulsado por la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, para establecer un nuevo marco regulatorio para las grandes plataformas.
“Mientras no se apruebe la DSA, reforzar el Código, que tiene un carácter voluntario, supone un primer paso. Creo que lo que estamos viendo en relación con la desinformación sobre la pandemia nos muestra que las fake news son una amenaza real para el ejercicio de la libertad de expresión y de información y, por lo tanto, hay que intensificar las medidas de manera inmediata”, ha asegurado.
El Código, aprobado en octubre de 2018, fue el primer pacto establecido entre la Comisión y las principales empresas digitales para garantizar la transparencia y la responsabilidad en la lucha contra la desinformación. El documento fue suscrito por Facebook, Google, Twitter y Mozilla, así como por varias empresas publicitarias. Microsoft se adhirió en mayo de 2019 y TikTok lo hizo en junio de 2020.
El Código reforzado fue publicado por la Comisión Europea el pasado 26 de mayo. El objetivo de la reforma es apelar a un compromiso más firme por parte de las empresas firmantes y obtener un mayor grado de participación. Se prevé que el proyecto de nuevo Código esté terminado en otoño, siempre que las plataformas acepten las modificaciones.
Las directrices aprobadas por la Comisión Europea la semana pasada instan a reforzar el Código a través de la mejora en los siguientes ámbitos:
- Más participación, con compromisos adaptados a cada empresa. La propuesta para reforzar el Código consiste en incluir nuevos compromisos adaptados que se correspondan con la dimensión y la tipología de los servicios prestados por las empresas adheridas.
- Desmonetizar la desinformación. Las plataformas y los agentes publicitarios deben responsabilizarse para acabar con la financiación de la desinformación, especialmente intercambiando información sobre publicidad desinformativa rechazada por alguno de los firmantes del Código. También, impidiendo la participación de agentes que publican sistemáticamente contenido desmentido.
- Garantizar la integridad de los servicios. El Código reforzado debe ofrecer una amplia cobertura de los comportamientos manipuladores existentes, como, por ejemplo, bots, cuentas falsas, campañas de manipulación o robo de cuentas.
- Capacitar a las personas usuarias. Las personas usuarias deben tener herramientas que les permitan entender mejor el entorno en línea. También se les debe dotar de procedimientos accesibles para denunciar la desinformación.
- Incrementar la cobertura de la verificación. El nuevo Código tiene que prever una cooperación más intensa de los verificadores de datos y aumentar la cobertura entre los países e idiomas de la UE.
- Un marco de seguimiento sólido. El Código reforzado debe incluir un marco de seguimiento mejorado basado en indicadores que midan los resultados de las actuaciones llevadas a cabo por las plataformas.
El CAC ha elaborado siete informes sobre desinformación y fomenta el espíritu crítico de la ciudadanía
El CAC ha elaborado un total de siete informes sobre desinformación en línea, de los que cuatro se han redactado tras el estallido de la pandemia. En concreto, en una primera etapa prepandemia, el Consejo hizo un informe sobre la desinformación en relación con las noticias sobre género (2018), otro sobre tratamientos no científicos sobre el cáncer (2018) y otro sobre el discurso antivacunas (2019).
En una segunda etapa, una vez iniciada la pandemia por Covid-19, el CAC hizo, en los meses de marzo y abril de 2020, dos informes sobre los tratamientos no científicos que entonces se propusieron como remedio (como, por ejemplo, clorito de sodio o similares). Una vez se propusieron medidas profilácticas con aval científico a escala mundial, el CAC elaboró un sexto informe, en octubre de 2020, sobre contenidos que negaban la validez de las mascarillas, de las PCR o de la distancia social. Y, finalmente, elaboró el séptimo informe (febrero de 2021), sobre las voces contrarias a las primeras vacunas que se habían empezado a inocular.
Los diferentes documentos fueron redactados, según el caso, en colaboración con el Departamento de Salud de la Generalitat, el Consejo de Colegios de Médicos de Cataluña, el Colegio de Periodistas de Cataluña y el Consejo de Colegios de Enfermeras y Enfermeros de Cataluña.
También a raíz de la pandemia, el CAC ha elaborado cuatro campañas dirigidas al público en un momento en el que la ciudadanía, a causa del confinamiento, hizo un uso extensivo de los medios y de las redes sociales. En concreto, las campañas tratan sobre la mejor manera de detectar las fake news, así como del fomento de la educación en comunicación audiovisual y el uso responsable de las pantallas.
Capacitación de las personas para detectar la desinformación
La propuesta de la Comisión Europea subraya la importancia de capacitar a las personas para que puedan detectar la desinformación. Esta propuesta ya ha sido implementada por el CAC a través del programa eduCAC. Este programa de fomento de la educación en comunicación audiovisual fue creado por el CAC y se inició regularmente en el curso 2018-2019.
El programa, que cuenta con la colaboración del Departamento de Educación, está dirigido a escuelas y a familias. Les ofrece, con carácter gratuito, materiales que permiten analizar y profundizar en varios aspectos audiovisuales, entre los que se encuentra la detección de fake news. Los materiales pueden ser utilizados por las escuelas, públicas y privadas, y están estructurados de acuerdo con las enseñanzas curriculares, de modo que pueden utilizarse en el aula, dentro del periodo lectivo.
Este año, en el tercer curso que se aplica el programa de forma regular, el Consejo ha anunciado que formará en responsabilidad digital y buen uso de las pantallas al profesorado de educación infantil y de primaria, y a los futuros licenciados.