El CAC pide evitar emitir las imágenes extremadamente violentas del atentado en Nueva Zelanda

  • El CAC pide a los usuarios de las redes sociales que eviten compartir estos contenidos
  • Hay que defender la privacidad de las víctimas, así como evitar que la difusión de estos contenidos violentos sirva como altavoz propagandístico de los atacantes

El Consejo del Audiovisual de Cataluña (CAC) condena de la manera más rotunda el execrable atentado terrorista ocurrido hoy en Christchurch (Nueva Zelanda) y expresa su pésame a los familiares de las víctimas. Asimismo, recuerda a los medios las Recomendaciones sobre la cobertura informativa de actos terroristas, elaboradas por el CAC conjuntamente con el Colegio de Periodistas de Cataluña.

Dado que en este caso uno de los presuntos terroristas habría registrado el ataque y lo habría difundido en directo por una red social, el CAC considera que los medios deberían ser especialmente cuidadosos y evitar emitir las imágenes extremadamente violentas. El CAC también se dirige a los usuarios de las redes sociales y les pide evitar compartir dicho contenido.

En concreto, cabe recordar el punto 1.3 de las Recomendaciones, referido al “Tratamiento de contenidos suministrados por terroristas”, que en el tercer párrafo señala que “Las imágenes difundidas por los terroristas, editadas o en sucio, nunca deberían difundirse, al menos sin una edición previa en los medios, con independencia de que las redes sociales las difundan íntegramente. No difundir implica también no enlazar contenidos.”

En opinión del CAC, hay que defender el respeto a la privacidad de las víctimas, así como evitar que la difusión de estos contenidos violentos sirva como altavoz propagandístico de los atacantes.

Las Recomendaciones del CAC señalan que conviene evitar la intrusión en la privacidad de las víctimas y en la de sus familiares y, en concreto, proponen abstenerse de difundir imágenes de cuerpos de víctimas mortales si se las puede reconocer o si la crudeza es excesiva.

En el caso de víctimas supervivientes, sólo deberían tomarse imágenes o declaraciones cuando los afectados lo autoricen expresamente. En el resto de casos, hay que tratar las imágenes con el fin de evitar su identificación.

También indican que hay que tener especial cuidado con el tratamiento periodístico que se da a los terroristas, para evitar darles protagonismo y que, desde su perspectiva, aparezcan como héroes. El tratamiento más adecuado es considerarlos presuntos autores de un delito.

En cuanto a los derechos de la audiencia, el nivel de dureza de las imágenes que reciba deberá estar justificado editorialmente, en función de si aportan elementos informativos relevantes y no morbosos. Siempre deberá advertirse previamente de la naturaleza violenta de las imágenes.

El CAC también quiere reconocer la difícil tarea con la que se encuentran los informadores ante circunstancias tan trágicas como la actual, que les obligan a extremar el cuidado para garantizar el equilibrio entre la labor informativa y los derechos de las personas afectadas.

Recomendaciones sobre la cobertura informativa de actos terroristas

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